¡Nos vamos! El viaje ha comenzado en el aparcamiento del centro cultural "La Despernada". Casi todos muy puntuales. No ha habido madrugón, así que vamos todos con ganas y sin mucho sueño. En Barajas, la foto de rigor: ¡somos muchos!
| A punto de subir al avión |
Martes, 20 de marzo
La culpa es de los alemanes y de los italianos..., ¿o no? El caso es que cuidadito con esta noche. Hemos quedado con los guías en el centro. Vamos a ir en metro, que llegamos tarde. ¡Aquí todo el mundo se cuela!, o eso parece, y nosotros tardamos casi media hora en sacar tanto billete. Nos esperan junto a la famosa Puerta de Brandeburgo (Brandenburger Tor)
| Aquí empieza la visita histórica por Berlín |
Aún nos quedaba la tarde, con el Museo Judío, y eso que algunos no podían ya con sus piernas y sólo pensaban en volver a la piscina. En el museo, destacar la llamada Torre del Holocausto, una "sala" muy fría, gris, estrecha y de altísimo techo, cuya única luz es la que entra por una abertura superior, en la puedes sentir en tu propia piel la sensación de desamparo y angustia de los oprimidos.
El regreso consiste en una caminata que nos parece a todos tremenda, aunque si lo piensas en frío no es para tanto. Eso sí, los profes estamos de acuerdo en afirmar que, en cuanto estos chicos entran por la puerta del hotel, es como si se activaran de golpe. Muy curioso.
| En el Reichstag o Parlamento Alemán |
Miércoles, 21 de marzo
Nos recogen los guías, esta vez con autocar, para dirigirnos primero al Estadio Olímpico (sólo a verlo por fuera y hacernos alguna foto)
| No es por nada, pero qué bien hemos salido... |
| La entrada al campo de concentración. El reloj marca las 11'10, la hora de la liberación. En la reja, el lema "Arbeit macht frei" (el trabajo te hará libre) |
Jueves, 23 de marzo
Excursión a Potsdam, capital del estado de Brandenburgo. Nos hemos parado en un puente precioso, antes de llegar. Incluso por aquí pasaba el Muro, omnipresente. En él se cruzaban los espías de ambos lados, los rusos y los americanos, nos han contado. Había quien intentaba huir bajo el agua.
El día es espectacular, un tiempo fantástico que acompaña en una salida tan diferente a la de ayer. Jardines, un lago, el palacio donde se celebró la conferencia de Potsdam; la tumba de Federico I, en Sans Souci, junto a la de sus perros. Y un paseo por el barrio holandés, lleno de tiendas y gente en las terrazas.
| En Sans Souci, palacio de verano de Federico II el Grande |
Viernes, 23 de marzo
Hemos dejado las maletas preparadas y salimos en busca de las últimas compras, pero primero paseamos junto al Muro en la llamada East Side Gallery, que ya habíamos visto desde el autocar y resulta que está al lado de nuestro hotel. Dibujos muy famosos, como el del beso, y siempre comprometidos y con mensaje contra la falta de libertad del hombre.
| Aquí finaliza el fragmento más largo que se conserva del Muro."Thoughts are like traces of birds in heaven" |
Sin retrasos. Sin problemas. Cansados pero contentos. Nos esperan nuestras familias con muchas ganas de abrazarnos y de que les contemos nuestra experiencia alemana. Los profes nos hemos despedido en el autocar con unas palabras, que más o menos podríamos resumir así:
Ha sido un placer viajar con vosotros...
Nos vemos en el insti.

